Micro-Relatos·Personal

El olor de la lluvia

Un día de lluvia en medio del verano es un recuerdo latente del invierno.

De cafés en pubes con grandes ventanales, saboreando un amargo café mientras ríos de agua resbalan a lo largo del cristal.

Un día de lluvia en pleno verano era algo que yo no nunca antes había disfrutado. Los días grises a menudo me entristecen porque me falta la luz en el cielo que calienta el alma y enciende sonrisas.

Sin embargo, este verano ha emergido de mi interior una inspiración asombrosa.

Una alegría inexplicable.

Siento ganas de salir y dejar que las gotas de agua cubran cada centímetro de mi cuerpo. Tengo ganas de conducir en la noche, observando las calles llenas de luz, los coches y los transeúntes con paraguas, a través de unos cristales salpicados de gotas.

O de acercarme hasta la playa y observar el mar y su oleaje, tras los cristales del coche o bajo un paraguas.

~

Imagen: Labels and lacquer


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“El olor de la lluvia” is licensed under a Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 International License

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