Fantasía·Relatos

La Sentencia – 4 .Feny y Akara.

Feny y Akara nacieron en Johnu hacía 22 años. Fueron abandonadas al nacer y crecieron en un orfanato. Desarrollaron su magia a muy temprana edad y, cuando Caseo se enteró de su existencia, ordenó que se vigilaran, muy de cerca, cada uno de sus movimientos.

Cuando alcanzaron la mayoría de edad fueron reclutadas por el servicio militar para entrenarse como soldados. En un intento de utilizarlas como arma de guerra, estas mostraron su poder a la capital y la duda sobre el dogma se sembró entre los habitantes.

La solución de Caseo para limpiar la imagen del Gobierno y erradicar las dudas sobre su doctrina fue la de someter a las hermanas a juicio y sentenciarlas con la pena de muerte en la purga.

Durante el pequeño discurso del venerable, Feny observó que sobre la cabeza de este y sus guardias fluctuaba un artefacto esférico. Aquello debía neutralizar sus poderes, y en ese momento entendió por qué no había podido utilizarlos para liberarse.

Sin embargo, las premoniciones eran inmunes a aquella máquina. Cuando caminó junto a los militares de nuevo, volvió la vista al suelo y sus pupilas cambiaron de color. Observó como una criatura voladora y armada con una cimitarra la liberaba de los soldados.

En la planta inferior, Akara, que no podía ver el futuro, pero sí podía ver a través de los ojos de Feny, supo lo que su hermana había visto.

Feny fue la primera en actuar. De sus esposadas manos surgió una chispa que se elevó hasta el cielo. Los soldados se detuvieron y la rodearon.

—¿Qué haces? —Preguntó la mujer que lideraba el grupo, alterada.

Pero Feny no contestó, sencillamente la observó y después miró al frente. Caseo frunció el ceño desde su trono y observó el cielo en medio de las velas. Al no mirar nada extraño en este, observó el artefacto que volaba sobre él y después bajó la vista hacia la muchacha.

Los militares volvieron a su posición inicial y continuaron la marcha hacia el pasillo inferior. Feny los miró tomar posiciones y observó un hueco tras de sí, debía girarse con mucha rapidez y salir corriendo en dirección a la proa del Galeón.

Los soldados reaccionaron poco después de ver a la muchacha alejarse corriendo.

—¡Apresarla! —Caseo se levantó de su silla. Pero Feny era más rápida, a pesar de la debilidad por falta de alimento.

En el pasillo de pared acristalada, también de las manos de Akara surgió una chispa que se esfumó en el aire. Las cámaras lo captaron y los soldados la agarraron y la obligaron a caminar sin soltarla.

Próxima entrada: Lunes 29 de Abril: La Sentencia – 5 .Pidiendo clemencia.

Clouds (1).jpg

Fuente de Imagen: Korkep


WonderWriter

@IamWonderWriter


Gracias por la visita,
 Creative Commons License
“La Sentencia” is licensed under a Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 International License

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s