Halloween

Cuentos de Halloween [Sangre en los Labios]

Aquel 31 de octubre sucedió todo…

Me desperté con una herida en el cuello… en realidad tenía dos agujeros en la piel. Pero no sangraban ni parecían estar infectados. No sabía que me había sucedido, así que los cubrí con una venda y utilicé una camisa para taparla.

Llegué a clase a las nueve de la mañana y todo fue normal exceptuando, quizás, mi imposibilidad para ver bien cuando la luz del sol iluminó las paredes. Me ardían los ojos y tuve que pedir que se bajaran las persianas…

Sin embargo, a media mañana, mi compañera de detrás me llamó insistentemente en un cambio de clase, bueno a mí y a mis compañeras de al rededor. Yo me giré para ver que quería.

Le estaba sangrando la nariz y necesitaba un pañuelo…

Cuando vi aquel líquido rojo brotar de su nariz e impregnar su mano, me di rápido la vuelta para buscar mis pañuelos y ofrecérselos.

Sin embargo, cuando me giré de nuevo para entregarle el papel…

Un olor impregnó mis fosas nasales. Un olor que no podría describir con palabras, pero que generó en mi un deseo irrefrenable por probar aquello que fuera lo que generaba ese aroma.

-Aly me das el pañuelo por favor. – Insistió mi compañera.

Pero yo la escuchaba lejos. Mis oídos solo oían un sonido y era el latido de un corazón. Un corazón que enviaba un olor a mis fosas nasales que las atraía a él.

Mi compañera se tapó la nariz y elevó levemente la cabeza hacia arriba apretando el pañuelo, dejando ver su cuello y dejándome sentir a mí, el palpitar de su torrente sanguíneo a través de su yugular.

Gotas de sangre cayeron sobre la mesa e instintivamente levanté mi mano queriendo alcanzarlas. Quería probarlas, necesitaba sentir esa sangre en mi paladar.

Frené mi mano al sentir una protuberancia en mis colmillos, estos habían crecido, estaban afilados y pinchaban.

La profesora apareció y envió a mi compañera al baño para que se limpiara la sangre. Me costó mucho volver a la realidad.

Cuando me giré, ella estaba cerrando ya la puerta…

Pedí a mi profesora ir con ella, alegando que estaba algo mareada. Aunque no fuera cierto me dejó salir, porque dijo que estaba muy pálida y que, si necesitaba que alguien más fuera conmigo lo pidiera. Negué con la cabeza y salí.

La sangre era mía, estaba a dos pasos de llegar al baño y beber aquel líquido que producía en mi un irrefrenable y placentero deseo.

Sin embargo, llegué tarde.

– Aly, ¿estás bien?, Estás muy pálida.

– ¿Tu hemorragia ha parado?

-Sí, me iba a clase ya, quieres que te acompañe, estas demasiado blanca.

-Sí, por favor, me encuentro bastante mareada.

Si la llevaba al baño podría morderle aquella vena que latía con fuerza en su cuello y beber sin parar, como me pedía mi cuerpo.

Ella entró en el baño y abrió un grifo.

-A ver, ven aquí, hay que echarte agua en la frente, nuca y muñecas.

Decía esto mientras metía las manos bajo el torrente de agua y yo me acercaba sigilosa a ella, preparada para inmovilizarla.

La verdad es que no sabía cómo inmovilizarla o como le mordería el cuello. Pero el instintito, de alguna manera, me decía como hacerlo.

Ella nunca llegó a ser mordida, ni siquiera se dio cuenta de que yo la acechaba, de que el iris de mis ojos se había vuelto rojo, ni de que mis colmillos habían duplicado su tamaño.

Porque mientras yo caminaba hacia ella, la puerta del baño se abrió. Entró nuestro joven profesor de biología, la ordenó que se marchara a clase y se quedó conmigo.

Instintivamente caminé detrás de mi compañera, -de mi presa. Pero él me agarró y nos encerró en el baño.

Ante la negativa de no poder embriagarme de aquel delicioso olor y no poder beberme aquel líquido, me puse furiosa. Una enfermiza necesidad brotó desde mi interior. Mis colmillos crecieron más y mi fuerza se descontroló.

Pero aquel profesor sabía con quién estaba.

Me inmovilizó y observó mis ojos y colmillos.

-El proceso casi ha finalizado. Mierda.

-De que habla. Déjeme marchar.

-No puedes salir ahí afuera en este estado.

Se remangó la camisa y me agarró contra sí mismo. Entonces, cuando estuve a punto de chillar y de emplear mi fuerza para soltarme, él acercó su muñeca a mis labios.

Escuché de nuevo un torrente correr bajo aquella piel, no olía tan delicioso, pero necesitaba beber.

-Muérdelo Alison. Antes de beber sangre humana necesitas saborear la de un vampiro.

Abrí la boca y apreté los colmillos contra la piel de su muñeca.

La sangre brotó a una velocidad desenfrenada, mis papilas gustativas se regocijaron en el placer de sentir aquel líquido. Mi garganta abrazó aquel alimento. Mis labios se llenaron de sangre y esta se deslizó por la comisura de mi boca impregnando mi ropa.

Pero algo no fue bien. Mi cuerpo sintió un rechazo profundo, dejé de beber y aparté el brazo del profesor. Me liberé de su prisión y me caí al suelo. De rodillas me acerqué a un inodoro y empecé a toser. Vomité hasta la última gota de sangre que había bebido.

– ¿Por qué me has hecho beber ese veneno?

-Antes de que salgas ahí afuera y actúes por instinto, como harás, deberías saber que no estás sola y que no debes alimentarte de tus hermanos.

-Tú me has hecho esto.

-No yo no. Alguien ahí afuera te estaba buscando y a juzgar por la herida que tienes en el cuello. – Dijo al tiempo que me quitó la venda. – Actuó hace poco tiempo. Te has transformado en muy pocas horas, lo cual es algo inusual.

-Necesito comer. – Balbuceé.

-Esa es una falsa idea que tu cerebro está enviando a tu cuerpo. Necesitas sangre. Pero no dejaré que mates a tu compañera de clase para que la consigas.

Me dolía todo el cuerpo, sentía como si fuera a desvanecerme de un momento a otro, sentía que me estaba muriendo. De aquel día, poco más recuerdo, salvo que él profesor me limpió la sangre de la cara y de las manos. Abrió la puerta del baño y la luz entro desde fuera. Después de aquello solo hubo oscuridad.

Inspirada gracias a la melodía: Eyes on Fire

Fuente de Imágenes: 1, 2-3, Pinterest


instagram

También trabajo con Instagram, si quieres seguirme estaré encantada de recibirte y seguirte también en esta otra Red Socail.


Gracias por la visita

halloween.jpg

Creative Commons License
“Sangre en los Labios” is licensed under a Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 International License.

4 comentarios sobre “Cuentos de Halloween [Sangre en los Labios]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s