Fantasía·Relatos

La Travesía ~ Ignis

Anteriormente en Aqua:

Decidió aceptar su destino, moriría congelada en aquel lugar. Y Nanuk le arrebataría el don de dominar el agua. Inmóvil en medio de aquella ventisca rezó porque el dolor cesara pronto y su alma pudiera ser libre.

Sin embargo, el hielo empezó a derretirse muy despacio. Sintió como el agua resbalaba por su piel. Un calor extraño calentó el frío que la rodeaba y empapó su cuerpo. Dejó de sentirlo paralizado y se cayó al suelo derrotada por la debilitación y el frío.        

Algo había sucedido….

Por la misma senda del Bosque Perenne lo atravesaba en dirección contraria un caminante con un Don muy particular.

Su nombre era Eagan y portaba en su interior una llama incandescente. No fue alumbrado junto a este Don, sino que lo adquirió el día que su casa familiar se cubrió de llamas. En cuanto los hombres del pueblo en que vivían fueron capaces de sofocar las llamas junto a su padre. Estos encontraron entre la débil estructura de la casa a su madre totalmente quemada, y a un Eagan niño que estaba herido pero vivo. Desde aquel entonces guarda consigo un colgante con la foto de su madre junto a su corazón pues cree que esta se sacrificó para protegerlo de las llamas.

A medio camino para llegar a la salida del bosque escuchó voces y se ocultó. Observó entre la maleza a una mujer blanca que estaba cubierta con la piel de un oso polar a la rodeaban unas criaturas humanas que caminaban con sus brazos y piernas. Y frente a la primera, otra mujer, la cual esta estaba sola.

Había escuchado rumores sobre ese bosque; sobre unas criaturas heladas que lo habían invadido. Y al presenciar aquel enfrentamiento supo quien atacaba y quién se defendía.

Eagan siempre había tenido miedo de utilizar su Don, sabía de lo que el fuego era capaz y aunque pudiera crearlo y dominarlo, extinguir las llamas que él mismo creaba era una tarea que todavía le resultaba complicada.

1

La solitaria mujer invocó el poder del agua, elemento que no tenía poder frente al hielo. Eagan lo sabía y por lo que vio en los movimientos de la muchacha; ella también.

– Es ridículo que intentes, si quiera, resistirte. Tu dominio sobre el agua es inútil aquí. Morirás congelada. – Sentenció la gélida mujer.

Rodeó a la caminante con una ventisca de hielo de la que no podía salir. Mientras las criaturas rodeaban la ventisca bailando y la mujer utilizaba su poder para helar a la muchacha, Eagan se acercó corriendo y generando las llamas en sus manos.

A media que se acercaba a ellos, estas se propagaron por todos sus brazos. Las criaturas observaron aquel ser que se aproximaba potando el fuego y alertaron a la Nanuk, la gélida mujer.

Cuando esta se giró para observar de lo que se la estaba previniendo, Eagan se desprendió de las llamas y estas corrieron formando un torbellino que rodeo la ventisca.

En el centro de aquel ciclón de hielo y fuego, Narel consiguió moverse y abrió los ojos en busca de la causa del calor. A su alrededor se levantaban ventiscas heladas y llamas que las contraatacaban creando lentamente una nube de vapor.

Una vez que esta desapareció, vio a las criaturas a su alrededor listas para atraparla. Pero aquello no sería posible pues, todo ese hielo que el fuego derritió era agua derramada sobre la tierra. Su elemento y más preciado protector.

Por ello, antes de que esas alimañas pudieran acercarse a ella, Narel invocó el poder del agua y las gotas esparcidas sobre el suelo emergieron y se acumularon en el aire creando grandes esferas acuosas que atraparon en su interior a cada una de aquellas criaturas.

2

Al otro lado, Nanuk utilizaba su poder helado para atrapar a Eagan, pero su fuego no le permitía tomar ventaja.

Dejó al muchacho a un lado y observó a Narel en cuanto sintió el dolor por la falta de aire de sus hijos, aquellas criaturas humanas a las que había congelado el corazón.

Eagan invocó el fuego nuevamente, pero la gélida mujer golpeó su cabeza con un bloque de hielo que le alcanzó desde atrás.

Narel la miraba desafiante, no estaba dispuesta a soltarles.

– Libéralos. – Ordenó Nanuk.

– Esa intención no era la que tenías conmigo hace un momento.

Nanuk, enfurecida, invocó una ventisca helada y lanzó unos carámbanos afilados hacia la muchacha con la intención de atravesarla. Sin embargo, nuestra caminante elevó su brazo derecho y lo llevó al frente haciendo que las esferas la protegieran de aquellos dardos.

Estos se congelaron y cayeron al suelo rompiéndose en mil pedazos.

 – ¡¡No!! – Nanuk gritó de rabia y contempló con horror la muerte de sus hijos. – Lo pagarás muy caro. Tu poder no tiene nada que hacer contra el mío, vas a morir.

Dejó caer la piel de oso que la cubría y elevó sus brazos realizando círculos con sus manos a la vez que empezaban a caer copos de nieve y el viento se tornó helado. Nanuk llevó sus brazos por delante de ella y una ventisca empezó a aproximarse lentamente atravesando el bosque.

3

Narel pensó en una alternativa y entonces miró a su salvador. El hombre de fuego que en aquel moento estaba inconsciente sobre la tierra. Tenía que actuar rápido pues, debía despertarlo. Si corría hasta llegar a donde él estaba, se cruzaría con Nanuk y esta nunca le permitiría llegar.

Movió, entonces, sus dedos como tocando las teclas de un piano y el agua de su bota salió y levitó hasta él, se coló por su nariz y creó una sensación de ahogo en el hombre, este reaccionó bruscamente y comenzó a toser. Narel extrajo el agua de su interior y esta retornó al lugar del que la habían liberado.

Eagan reaccionó rápido ante los ojos impotentes de Nanuk, quien cegada por la rabia estaba utilizando demasiado poder en crear una ventisca que helara todo ese sector de bosque.

Eagan invocó las llamas y estas rodearon a Nanuk, el cuerpo de la mujer se calentó y la nieve se transformó en lluvia al tiempo que el viento dejó de ser helado.

Eagan sintió que era el momento de apagar las llamas, debía ser capaz de hacerlo o, de lo contrario, todo ardería. Cerró los ojos y apretó los puños. El fuego bajó.

– ¡¿Qué haces?! – Gritó Narel. – ¡No debes apagar el fuego!

El hombre no podía escucharla, centró todos sus esfuerzos en no causar estragos irreparables. El fuego cesó poco a poco y la nieve convertida en lluvia acabó apagando la llama ante una impotente Narel que no dejaba de gritarle que no parara.

Nanuk, herida por el fuego se recomponía poco a poco tras la desaparición de este.

– Necio. – Observó a Eagan. – Craso error. – Concluyó.

Estaba preparada para utilizar su magia cuando se vio rodeada de agua. Sus fosas nasales dejaron de funcionar una vez que el agua se filtró en ellas. Movió sus brazos y piernas intentando liberarse, pero no era capaz. El agua que la rodeo se elevó en el aire, esta vez ella misma estaba en una esfera de agua, al igual que sus criaturas y si utilizaba su poder, caería y se haría añicos.

– Libérala. – Pidió Eagan.

– Si la liberamos nos matará. – Sentenció Narel sin siquiera mirar al muchacho.

Esta vez fue Nanuk la de aceptó su destino y habiéndose quedado sin aire, congeló la enorme esfera de agua cerrando sus ojos y esta se precipitó al vacío. La colisión generó un estruendo y el hielo se rompió en pedazos.

4

Narel inspiró y cerró sus ojos. Al abrirlos observó a Eagan caminando en su dirección. La observó negando con la cabeza y se paró frente a ella.

– Ella me iba a matar sin razón. Tu apagaste las llamas y quiso matarte. No había alternativa.

– Lo sé.

– ¿Quién eres, muchacho flamígero?

– Mi nombre es Eagan. Camino en busca de una dama sanadora.

– ¿Buscas a la mujer de la luz?

– ¿Tú también?

– Puede. Mi nombre es Narel. Yo vengo del Pueblo del Eucalipto, que es hacia donde conduce este camino, y allí no está.

– Entonces Narel, quizás podamos atravesar juntos este bosque hasta un nuevo pueblo en busca de esa mujer.

– Quizás Eagan…


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Gracias por la visita

summer

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4 comentarios sobre “La Travesía ~ Ignis

    1. ¡Sara! Qué bonitas palabras 😄😄😄
      ¡Me alegro mucho de que te haya gustado!
      Escribir cositas más largas y con detalle sólo implica que anotes todo lo que vayas a necesitar a lo largo del texto para así enlazar las cosas 😊😊 Ya verás como con un poco de práctica te sale
      😉😉
      Muchas gracias por tu mensaje, es muy bonito 😊😀

      Le gusta a 1 persona

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